viernes, 16 de diciembre de 2011

Sobre la juventud neuquina y el under interdisciplinario e intercultural


    Por actividades lúdicas, laborales y mis heterogéneas relaciones sociales, casi cotidianamente frecuento lugares diferentes con ambientes bastante distintos entre sí. Y siempre, como cada vez, observo las empavonadas faunas que habitan en ellos, cómo se mueven juntas mientras viven divididas entre sí. En algunos puntos fértiles encuentran una raíz común, se acercan y hasta se acercan de verdad. Enhorabuena, ahí es donde sucede la magia.

Los espacios interculturales tomaron mayor entidad social en Neuquén durante los últimos ¿cinco años? por proponerle una medida del tipo cronos. Esta es una sensación personal, quizás producto de que ni tengo tantos años para haberlo percibido antes ni tan pocos para no conocerlos todavía.

En paralelo a una gestión cultural municipal reticente a la integración de lo regional como parte de la idiosincrasia neuquina, los espacios alternativos encabezados por hacedores artísticos de acá, comenzaron a crecer. El circuito empezó a activarse desde abajo y casi sin ayuda del viejo de arriba. La fauna y las especies se convirtieron en una sola, en la de esta estirpe pujante, que quiere crecer y generar, compartir y compartirse. Volver realidad la utopía de vivir del arte y el amor; con proyectos, compromisos y una vida socialmente responsable. 


Fábrica de artistas, ActivArte, Teatro El Viento, La Conrado Cultural, El Histrión, El Arrimadero, Araca La Barda, Arpillera Cultural, son algunos de los espacios liderados por el arte que viven en la ciudad. Son territorios interculturales para esta juventud que crece desde distintos ámbitos, pero que cohesiona en el deseo de encontrar un lugar en el mundo. Que sabe que se puede y lo demuestra. Hombres y mujeres de mañana con identidad y sin género.

Y hay un lugar en particular, un teatro de la calle Juan B. Justo que se conoce, entre otras cosas, por sus populares adjetivaciones relacionadas con los puercos. Tiene fallas o por qué no, ansiadas  correcciones. Este cubículo con patio y  escenario, es uno de los espacios alternativos más fiel y multifacético que se cultivó en la zona. Casi sin francos, da techo a cuanta presentación de música, talleres, exposiciones, peñas y recital de cualquier género que se acerque.

Hace un par de fines de semana estaba ahí, en el show de una artista que ni siquiera había escuchado jamás. Fui sin conocerla, me sorprendí, me encantó y bailé hasta que sentí los años rockeramente vividos encima.

En el interludio, estaba en el medio del patio con la cerveza asquerosamente caliente y recién servida, observando y volando sin despegarme del suelo, algo sensible y reflexiva - debió ser la luna llena, para qué nos vamos a engañar -. Pensaba en el alrededor. En qué hacía que todos estemos ahí esa noche y cuál era nuestro punto de conexión además de la asistencia a una actividad.

Indiscutiblemente hubo motivos adyacentes que nos llevaron hasta allí. Un mismo linaje, un código común, el de la apertura y convivencia. Ya no queremos que nadie nos mire raro ni molestar al resto. Queremos hacer lo que nos gusta y disfrutar de lo nuestro en espacios donde gozamos de cierta libertad concedida. Y nos encanta. Somos nosotros, individuales y expuestos, siendo parte de un todo formado por esas personas de las que queremos que se cope el mundo: Gente sin prejuicios y con seguridad personal.


Y después de pensar en esta edad viva, en la cultura, los espacios comunes, lo que buscamos y lo que no, vuelvo al disparador inicial: “Sobre la juventud neuquina y el under interdisciplinario e intercultural”. Este universo integrado por músicos, actores, diseñadores, fotógrafos, realizadores audiovisuales, artistas plásticos, escritores, allegados de otro palo pero cercanos al fin, y cualquier disciplina creativa que se le pueda sumar, es parte de la idiosincrasia de una juventud con el norte propio bien marcado, determinado por un colectivo posible a partir de la individualidad.

Este cambio tan fundamental deriva de la rotación de prioridades. Hoy queremos ser plenos y ajenos a mandatos absurdamente impuestos. Vivimos un cambio de paradigma mientras nos regimos por nuestras propias ideas, alejadas de preceptos que sobreviven sólo en el recuerdo histórico y colectivo, por lo menos de este lado del río, que por donde queremos nadar.

Somos el principio de lo que viene, el resultado felizmente renegado de lo que fue. Somos parte del nacimiento de algo más cercano al mañana contemporáneo. Somos hacedores y testigos del nuevo arquetipo que propone renacimiento de lo individual como punto de partida para el éxito colectivo.

Estoy orgullosa y feliz de ser parte de esto. Espero que vos también.

¡Hasta la próxima!

Juliana Dolores Biurrún



lunes, 5 de diciembre de 2011

Adhikari cerró el año en Teatro El Viento

Los Clonos y Los Papeles, dos bandas de rock, unos debutantes y otros saboreando sus incipientes conquistas. Juntas estas nuevas caras de la escena del under neuquino, adobaron el terreno para dar la bienvenida a otra que ya es casi leyenda en la zona y pregona la “conciencia del estado ser” en Adhikari. Brooklyn, Bigo, Puchito y el reincorporado violero Chuky, hicieron una cita colectiva el viernes 3 de diciembre en Teatro El Viento. Su gran 2011 merecía una fecha de cierre en el lugar donde más movidas culturales se hicieron durante esta fragmentación del tiempo. 

Brooklyn Adhikari
 
Para ellos el 2011 fue más que auspicioso. Recorrieron varios lugares de Argentina esparciendo su música y hace poquito rockearon con éxito por escenarios santafesinos teloneando a Cabezones. “La gente allá es muy rockera, antes de salir a tocar gritaban y pedían que salga la banda y eso nos levantaba mucho, salís con otra energía. El primer día tocamos para 300 personas y no nos conocía nadie, pero ya para la segunda fecha nos gritaban a nosotros. Es realmente muy loco y muy groso”, contó Puchito. 

También continuaron con los eventos “LifeStyle” -  rock+skate+tatoo – y como gran objetivo cumplido editaron su último disco, “Entre el caos y la tormenta mental”, que contó con la participación especial de César Andino, líder de Cabezones. Éste es el primer material donde se registraron grabaciones con la formación actual y presuntamente definitiva.

Puchito Adhikari
  En El Viento sonaron sólidos y compactos, con una base de drum and bass poderosa que parecía surfear sobre las melodías. Se escucharon más completos, la reincorporación de la guitarra de Chuky sumó color y complemento a la viola de Brooklyn. Sobre el escenario se vio a un grupo perdurable, que destiló nuevos aires y emanó focos renovados para concentrar su visión. Adhikari sembró un nuevo comienzo dentro de este gran fin. 

Muchachos, felicitaciones por todos sus logros durante este 2011 tan intenso y activo. Vamos por más, siempre.

¡Hasta la próxima!

 Juliana D. Biurrún
           

sábado, 12 de noviembre de 2011

“Lo que odio del amor”, descaradamente cruda e insoportablemente real

“Lo que odio del amor” es una obra de teatro neuquina y de producción cien por ciento patagónica, que cuenta la historia de dos parejas modernas que debaten sobre los vaivenes y desavenencias del amor. Con miradas que van desde la intimidad a lo social y viceversa, desmenuzan las situaciones cotidianas en la vida de pareja y disparan sin reparos sobre los aspectos más íntimos de cada relación. Los preceptos de una fidelidad sin preceptos, el amor como absoluto o relativo y las restricciones culturales arraigadas en la sociedad occidental.


El elenco está formado por Silvina Feliziani, Agostina Chiappetta, Laura Sarmiento y Alejandro Cabrera del grupo Crash Teatro. El guión es de escritura colectiva y surgió de reuniones de improvisación. Las interpretaciones son intensas y alcanzan el tope cuando el espectador, que es impecablemente sometido a una seguidilla de sacudidas emocionales, hace propias las bipolaridades del relato y se conmueve cuando siente que sin permiso están actuando su historia personal. 

La historia es dinámica y aborda pasajes  comunes, restringidos socialmente por los “debería ser” del amor en la cultura occidental. Abre las puertas de las parejas y los universos personales de las partes, donde las situaciones se metamorfosean desde un estado ideal hasta una angustia desgarradora. Intenta presentar un “amor sin ley” pero retorna al punto de inicio en esta sociedad, donde el otro es el límite personal. 


La contradicción en la historia, aparece cuando lo pasional tergiversa al sentimiento y vuelve constante la interrogante sobre cuán absoluto es el amor. Se debe a que atraviesa los estadíos de una relación donde la ciclotimia, el morbo y la agresión forman parte de lo cotidiano. Juega explícitamente con la bipolaridad de las relaciones y la polarización de los sentimientos a través del tiempo. 

La obra desmenuza los altibajos de un amor que con el transcurrir se convierte en costumbre, algo de rencor y dependencia. Presenta una dialéctica permanente entre reclamos y justificaciones, palabras y silencios, rechazo y obsesión. Es un vaivén exquisito de turbulencias que se vuelve descaradamente crudo e insoportablemente real.

The drama queens

La obra es intensa desde la primera escena y a partir el comienzo el espectador está impresionado esperando lo que vendrá. La oscuridad es total y el desdoblamiento del escenario logrado por la iluminación, completa el clima de bipolaridad que atraviesa la función. 

Los actores tienen un currículum considerable en el teatro regional y sus interpretaciones los reafirman como rey y reinas del drama, entre los que Sarmiento se lleva la corona mayor. Si ella sentía realmente todo lo que decía, no podemos saberlo. Pero que conmovió hasta los huesos, es totalmente cierto.

Lo que odio del amor es una propuesta ágil y de contenido real, con una buena generación de climas y sin parafernalias extras que distraigan la atención del nudo central. La puesta es directa y sencilla, somete al público a un encuentro sin barreras con su realidad cotidiana más íntimamente escondida. Es durante una hora diez, una dosis exponencial de crudezas sobre la vida real.      

FICHA TÉCNICA 

Elenco
: Agostina Chiappetta – Silvina Feliziani – Laura Sarmiento – Alejandro Cabrera.
Dirección y dramaturgia
: Pablo Todero.
Fotografía
: Andrea Jara.
Escenografía
: Florencia Gómez y Guillermina Castellanos.
Diseño Grafico
: Diego Cabrera.

Quedan dos funciones. Sábado 12 Y 19 de noviembre en Teatro El Arrimadero (Misiones 234, Neuquén) a un costo de 40 pesos que valen absolutamente la pena.

¡Hasta la próxima!
Juliana D. Biurrún

sábado, 22 de octubre de 2011

Notas de nuestro Encuentro


Reflexiones sobre el XXVI
Encuentro Nacional de Mujeres

“¡¡Se va a acabaaar, se va a acabaaar, el Movimiento Populaaar!!”.
 Me equivoqué, vamos de nuevo.
 “¡¡Se cuidan, se cuidan, se cuidan los machistas, América Latina va a ser toda feminista!!”.

Seguido, “¡Manolo, Manolo, hacete el pete solo!”.  Que no se ofendan los manolos, pero en ese contexto la frase representó un grito de desapego y liberación tan atrevido como pegadizo. Por eso en masa y cantando ninguna boca quedó cerrada.  Esto es apenas un par de las docenas de cánticos que sonaron la tarde del domingo pasado en la marcha, actividad central del 26º Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó en Bariloche el fin de semana pasado.


Dicen que una mujer que va al Encuentro nunca vuelve igual. El tiempo no me alcanzó para cambiar, pero entendí el por qué de la afirmación. En él, miles de años de sumisión cargados en la memoria inconsciente se convierten en explosiones de catarsis e independencia. La energía colectiva se vuelve inmensa y el solo hecho de estar ahí, marchando entre esa marea de diversidad, hace que cada mujer se sienta parte de algo todavía mayor: La lucha por sus derechos acompañada por la acción y reacción de un movimiento que crece progresivamente con el tiempo.

La metodología del Encuentro está organizada en talleres donde se discuten cuestiones  relacionados al género. El debate por el aborto fue la temática principal que lo atravesó dada la proximidad temporal al 1 de noviembre, fecha en que el proyecto de la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, entrará en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados de Nación.

Otro tema importante fue el rechazo a las redes de trata, sobre lo que se expusieron diversas situaciones que redundaron todas en el mismo lugar: La complicidad entre el Estado y la policía en alianza con el delito más inhumano de esclavitud sexual.

Tras finalizar los más de 45 talleres (los de mayor concurrencia fueron los de trata, juventud, violencia y aborto), se realizó una marcha realmente multitudinaria que salió desde los altos de Bariloche y recorrió la ciudad con más de quince mil almas féminas eufóricas y encendidas. La diversidad y el color convirtieron las calles en una genuina amazonia. El verde de la campaña por el aborto se alzó en centenares de banderas y se colgó con pañuelos en cada cuello y mochila que caminaba en manada. Fue un hecho histórico para la fotografía barilochense, la ciudad nunca había vivido semejante congregación.


Además de mujeres de todo el país, participaron militantes de distintos puntos de Latinoamérica. Confluyeron en uno de los atractivos más interesantes que fue la Mesa Latinoamericana de Mujeres en Resistencia, hecha al aire libre en la plazoleta del Centro Cívico, frente al lago y un cielo de cenizas como paisaje. Referentes de Colombia, Honduras y Venezuela contaron en radio abierta sobre sus realidades en esos lugares. “Ni golpe de Estado ni golpes a las mujeres hondureñas”, repitieron.

Algo que caracteriza al Encuentro es la diversidad de ideas pero todas bajo el mismo hilo conductor. El debate y arribo a conclusiones son su principal capital y las diferencias internas son mayores a la concepción reduccionista que presume que en esas reuniones son todas “feministas empedernidas que odian a los hombres”. En la evaluación global, los talleres se realizaron sin inconvenientes y con discusiones de espíritu democrático y horizontal.

Las diferencias entre los sectores más radicales, contestatarios y quienes no imprimen la oposición extrema en sus ideas se materializaron en la marcha, cuando en un momento se dividió en dos y un grupo de organizaciones troskistas se dirigió a la Catedral para hacer un escrache, haciendo caso omiso al recorrido original planteado por la Comisión Organizadora. El lugar estaba vallado y con policías. Para completar la fauna, había un tropa de mujeres y hombres rezando y, mientras ellos rezaban, la marcha les respondía, “con aborto sí, pedofilia no”. Pero no sucedió nada, estos enfrentamientos verbales ya son característicos del evento.

La ciudad de Posadas, provincia de Misiones, fue la sede elegida para el próximo Encuentro, dado que es parte del corazón de la red de trata que se mueve en el norte del país. A esto se le suma el reciente caso de una nena embarazada por su tío a la que se le negó la práctica de un aborto no punible (significa que se debe realizar la interrupción del embarazo sin que medie ningún trámite administrativo ni judicial. Aquí información sobre el caso).

El Encuentro fue todo un éxito tal como manifestó la Comisión Organizadora. Este mérito no resultó opacado por la resaca de pintadas con consignas “incómodas” para algunos en los muros de la Catedral, tales como “aborto legal ya”, “Dios no existe” y “soy lesbiana y feliz”, entre otras. No estoy de acuerdo con ese tipo de manifestaciones que ciertamente desvalorizan los reclamos, pero también entiendo que son parte de este ritual anual. No fueron las quince mil mujeres que asistieron las que salieron a escrachar, fueron, como dice arriba, los sectores más “reaccionarios” que piensan que con un grafiti van a cambiar el mundo. Triste.

Si sos mujer y leíste hasta el final, tal vez nos encontremos en Misiones el año que viene. Si sos varón y llegaste hasta acá, me alegro de que te hayas interesado. Ojalá así sea.

¡Hasta la próxima!

Juliana D. Biurrún.

Split Fest: Rock por dos al precio de uno

Entrevista a Manada y Marfil

“Siempre soy puntual, no llego tarde a ningún lugar (¿?). El distraje previo a la reunión fue una completa excepción”. Pero en la esquina me esperaban tres músicos, una entrevista medio en serio y una reunión definitivamente entretenida. Esa secuencia terminó en esta nota de los combos, todo al mismo precio y por el mismo lugar. Estaban Matías Semproni de Marfil y Fran Ricci junto a David Maestre de Manada. El motivo de la entrevista, la realización del Split Festival el próximo viernes 7 en El Arrimadero Teatro a partir de la medianoche.

Las bandas se enmarcan en el estilo del rock alternativo y acompañan influencias, pero cada una mantiene su impronta personal. Hace un año que comparten recitales y, por amistad, camaradería y esas ocurrencias copadas que se tienen a veces, decidieron graban un demo en conjunto. Así nació el proyecto del “Split Manada Marfil”, idea tomada de los ’80, cuando grupos de diferentes géneros propusieron un nuevo formato para la distribución y presentación de sus obras: Dos en uno, un disco “partido al medio” como el lado A y B de los cassettes.

Marfil

“Este Split representa un esfuerzo en común que en nuestra realidad - la del músico independiente en Argentina en el 2011 -, significa la división de gastos y la suma de fuerzas”, explica la gacetilla del evento.

Por eso para ellos esta producción es especial y tiene “algo como mística”. Especial porque es la antesala de lo que vienen gestando hace mucho y mística porque es la previa a la retirada de Marfil de los escenarios patagónicos. Dentro de pocos meses el trío muda su propuesta a la “sin city” porteña para probar nuevas suertes.

Y aunque mañana se van hoy están juntos, porque la historia estaba empeñada en escribirle a este conjunto humano un capítulo especial. “Cuando fuimos a organizar la fecha al ‘Biombo’ (Fiske Menuco) y presentamos al evento como Manada y Marfil, nos preguntaron si era una sola banda”, contó Mati. Estaban equivocados, pero un poco no. La historia entre las dos ya se había empezado a cruzar hace algunas agrupaciones atrás.

Manada
 Manada está compuesta por Ricci y Maestre en guitarra y batería, Nestor Carballo en bajo e Ivan Falkenstain en voz. Es la banda hija de cuatro separaciones que nacen desde los conjuntos Hippie Killer, Crazzo Error, Kairós y algún paso por Marfil. Esta última, ahora en formación trío, está integrada por Semproni, Raúl Moulia en bajo y Gastón Martínez en guitarra y voz. Hasta hace unos meses eran cinco. “Los pibes para mí son una banda nueva”, destacó Ricci. En una etapa renovada a nivel humano y musical, el repertorio está compuesto por creaciones originales y sólo una de la etapa anterior.

Previo a la salida oficial del split, se van a presentar el viernes 7 de octubre en El Arrimadero Teatro (Misiones 234, Neuquén) y el sábado 8 en El Biombo Club de Arte (Rhode 1431, Fiske Menuco) a un costo de 15 pesos anticipada y 20 en puerta. “Para quien quiera escuchar temas propios y apoyar al rock autóctono, la invitación está hecha. Los esperamos”, concluyeron los muchachos en su invitación oficial.

¡Hasta la próxima!

Juliana D. Biurrún

De rock y roles

Entrevista a Dulce Ironía

Mates, galletitas, ruta y sol. Así emprendimos camino hasta Fernández Oro, donde nos esperaban una entrevista y tres recitales. Entre banda y banda se hizo de noche y bajó el frío. En la mitad perdí un guante y, entre flashes y centellas, descubrimos que casi todas las mujeres del lugar habían sido devoradas en un ataque de hombres zombies.

Alrededor no había más que la ruta vacía y una única estación. Estábamos en las llamadas “globas del ferrocarril” donde casi todos los fines de semana suenan recitales de rock. Esa noche el escenario reunió a The Papers de Centenario, Cromosoma X de Neuquén y Dulce Ironía de Fernández Oro.


Sonaba la primera de estas bandas cuando nos escapamos con Rodrigo Troncoso y Nadia Escobar de Dulce Ironía hasta un recoveco silencioso del patio del salón. Ella es bajista y cantante, él violero y corista. Completan la formación Bruno en guitarra y coros, y Parche en batería.

Empezamos a charlar y automáticamente los conceptos de “rol social” y “banda de rock” se convirtieron en una misma cosa, ¿pero qué tienen que ver? Para Dulce Ironía hacer rock trasciende a lo netamente musical y los convierte en hacedores culturales con un fin específico: sembrar ideas y memoria a través de la música, “colmar de dulzura los corazones y destruir la ironía de los tiempos que corren”, según acusa su leyenda.

A diez años de la tragedia de Cromañón y tras el secuestro y asesinato de la adolescente de Fernández Oro, Otoño Uriarte (2006), a la movida cultural de la localidad se le cerraron más puertas de las pocas que ya tenía. “Como es un pueblo chico nunca hubo nada. Pero a nosotros nos despertaron mucho estos dos casos y nos dieron ganas de hacer más cosas, por eso nos empezamos a organizar”, contó Nadia.

Contemporáneamente a la desaparición de Otoño surgió la banda y con ella su ley motive. Su crecimiento estuvo acompañado por el trabajo conjunto con la Asociación Civil Agrupación Otoño, presente en cada recital y de aguante mutuamente incondicional. Es que “Parche”, el batero, era amigo de la joven y el resto la conocía porque frecuentaba los recitales y visitaba los ensayos.

Formaron el grupo Cultura Desde Abajo junto a los obreros de FaSinPat (Fábrica Sin Patrones, a punto de cumplir diez años de gestión obrera) y, con la participación de Las Manos de Filippi, produjeron el festival de rock más grande que se haya hecho en la localidad. En este recorrido y “militancia rockera”, el punto más alto fue cuando el año pasado compartieron escenario con los españoles de Ska-P. “Esto es para que no se pierdan los movimientos sociales y cuestiones que hoy están surgiendo en la sociedad. Luchamos por la no privatización de la cultura y por eso tratamos de generar todo el tiempo, para que no se vacíen los espacios”, explicó la cantante.


Pueblo chico, ¿infierno grande?

El vivir en un pueblo chico donde no haya muchos lugares de esparcimiento, ¿los llevó a involucrarse más íntimamente la música? Contrariamente a lo que se piensa, el tamaño no es proporcional a la calidad. “Acá no hay mucho movimiento pero hay muchos músicos y buenos, por eso fue que empezamos a juntarnos e integrar los espacios”, contó Rodrigo.

Punk rock de pura cepa. “Nosotros no trabajamos con la policía y tampoco pagamos impuestos a SADAIC. No trabajamos con policías porque si no pudieron cuidar a Otoño y no nos pueden cuidar en la calle, menos nos van a cuidar en un recital. Entonces no trabajamos con ellos ni lo vamos a hacer”, completó Nadia.

Desde el 2006 hasta ahora

Después de telonear a Ska-P, tocar en el Pre Cosquín, producir con Las Manos y compartir escenario con 2 Minutos y Cadena Perpetua entre otros, este año participaron del YPF Destino Rock. Fue un concurso a nivel nacional donde se presentaron más de 5400 bandas, entre las que Dulce Ironía llegó hasta la segunda preselección junto a 25 grupos. El gran jurado gran estuvo encabezado por Gustavo Santaolalla junto a los periodistas Alfredo Rosso, Marcelo Fernández Bittar y Claudio Kleiman. Participaron con el tema “Otoño” (en homenaje a Uriarte) y aunque no ganaron recibieron una mención especial.

Por estos días se encuentran en la dura tarea de juntar fondos para volver a instalarse en “La Toma Records”, estudio donde están grabando su primer disco. Con recitales y ventas domingueras de por medio, esperan recaudar lo necesario para concretar el proyecto antes de fin de año. Mientras tanto se puede escuchar un adelanto en su cuenta de SoundCloud  o en MySpace

¡Hasta la próxima!

Juliana D. Biurrún
Fotos de Andrea Jara